Miró Mainou

Cataluña - Gran Canaria

Baudilio Miró Mainou (Barcelona, 1921 - Las Palmas de Gran Canaria, 2000) fue un pintor que desarrolló la mayor parte de su obra en Gran Canaria, donde además probó suerte en el campo del cine. Estudió en la Escuela Industrial y de Artes y Oficios de Sabadell y se trasladó en 1949 a la Isla.

Una vez aquí, entabla amistad con diferentes artistas isleños (Manolo Millares, Juan Ismael, Felo Monzón, Elvireta Escobio, Nicolás Massieu y Matos, Martín Chirino...) y empieza a ser reconocido por su forma particular de representar el paisaje canario. Pero también tuvo un pequeño espacio en su carrera artística para experimentar como realizador amateur.

Creó diversos cortometrajes en Super 8 desde los 50 hasta los años 70. De sus inicios se conservan films que se centraban en captar imágenes del paisaje isleño, como Fiestas en Moya (en torno a los 50), Imágenes de una excursión al sur de la isla (Lanzarote, 1966) o Lanzarote (1966).

Sin embargo, las películas más reconocidas de su filmografía las realizaría en la década siguiente, bajo un estilo experimental y expresionista. El 7 de agosto de 1971 presentó y proyectó en el Museo Canario la primera de ellas, Reviviscencia, cortometraje Super 8 en el cual intervino la bailarina venezolana Gladys Alemán. Este es uno de los más recordados del cineísta y aún fue exhibido años después en el Instituto Mixto de Tafira (15 octubre de 1972) o en una Muestra de Cine Amateur celebrada en la Casa de Colón (4 de febrero de 1976). Junto a Reviviscencia se proyectaron otros 3 films: Azuaje, Caserío canario y Viva la Virgen

En 1974 proyectó otras 3 películas hechas en Super 8, todas ellas elogiadas por su calidad artística. Comenzó en febrero con el documental Isla mágica, dedicado a Lanzarote y con el cual ganó el segundo premio del I Concurso Maya de Cine Amateur impulsado por la Tienda Maya y la Agrupación Tinerfeña de Cine Amateur (ATCA).

Luego, nuevamente con el paisaje lanzaroteño de fondo, realizó Siombiosis en colaboración de dos grandes artistas canarios, César Manrique y Pepe Dámaso. El primero intervino como actor y el segundo como asesor. Como era de esperar, la presencia de Manrique le influye e introduce una crítica a la relación entre el ser humano y la tierra que pisa.

Por último, de 1974 es también Sexoquemado, producción basada en una exposición de su amigo Dámaso, también pintor y realizador amateur. Se proyectó en la clausura de la muestra damasiana celebrada en la Sala Conca de La Laguna (10 de noviembre) y, al año siguiente, en la Casa de Colón (18 de marzo de 1975). Tras esto, poco a poco se irá desligando de las filmaciones y se centra en la pintura, no sin antes convertirse en uno de los impulsores de la Agrupación de Cineístas Amateurs de Las Palmas junto a otros realizadores: Francisco Rodríguez, Juan A. de la Nuez y Luciano de Armas (1975).

Por su faceta pictórica fue galardonado en 1992 con el Premio Canarias de Bellas Artes. En 1999 fue elegido por el plenario de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel para ocupar una vacante en la sección de "Pintura". 

Mientras, transmitió su vena cinéfila a sus descendientes. Sus hijas María (1950- ) y Marta Miró (1957- ) han destacado como cineasta y productora, respectivamente. Sus nietos, los hermanos Ciro (1977- ) y Kira Miró (1980- ), son intérpretes reconocidos en el panorama nacional actual.