Cine Royal

Las Palmas de Gran Canaria (1928)

El Cine Royal fue uno de los cines más importantes de la década de los 20 junto al Teatro Cine Hermanos Millares y el Cine Alfonso XIII (después Hollywood Cinema y más tarde Cine Avenida) y quizás uno de los más prestigiosos de la isla. Ubicado en el barrio de Arenales, se trataba de uno de los cines denominados "aristóraticos", llamados así por la calidad de las películas proyectadas y por las características del espacio de exhibición en sí.

Propiedad de Doña Elena Bosch de García, se inauguró el 3 de abril de 1928 en el nº 36 de la calle Venegas con la proyección de la mítica película grancanaria La hija del Mestre. El diseño inicial fue ideado por Eduardo Laforet en 1928. En 1930, Doña Elena Bosch pide autorización para ampliar el cine hacia la calle León y Castillo, incrementando el aforo de 586 a 838 localidades. La reforma del nuevo edificio corrió a cargo del arquitecto Antonio Cardona y Aragón y cambió su fachada a la calle León y Castillo nº 38.

La gran novedad de la nueva etapa fue la conversión del cine al nuevo sistema de cine sonoro, siendo una de las primeras salas de la isla en llevar a cabo esta transformación desde el punto de vista tecnológico. Oficialmente, cambió a su segunda etapa el 24 de diciembre de 1930 con la proyección de un noticiario de la Fox, La mujer del torero de Raquel Meller y Fox Movietone Follies. Más tarde, en 1935, el arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre proyectó una nueva reforma de la fachada. Como curiosidad, mencionar que durante su segunda etapa como cine sonoro, la entrada costaba entre 2 y 3 pesetas (dependiendo de la ubicación de la butaca). También, contó con un equipo British Thompson Houston y, a partir de 1948, con un proyector Supersound.

Su nombre y apariencia fue variando según sus etapas. En sus principios, se inauguró como Royal Cinema; más tarde, entre 1945-1946 fue Real Cinema y tras ser Cine Royal se conviertió en Multicines Royal en 1985, siendo uno de los primeros cines multisala de la capital. Tras 78 años, el mítico cine cerró definitivamente sus puertas el 8 de marzo de 2006. Tras su derribo, se construyó un edificio de oficinas de nueva planta.