Más bonita que ninguna

Luis César Amadori (España, 1965)

Fechas de rodaje: abril de 1965.

Lugares de rodaje: Gran Canaria (Las Palmas de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana, Telde), Lanzarote (Arrecife, Tinajo, Yaiza) y Madrid.

IntérpretesRocío Dúrcal, Luigi Giuliani, Gracita Morales, Tomás Blanco, Paquito Cano, Pedro Porcel, José María Caffarel, Jesús Puente, Jesús Guzmán, María Isbert, Modesto Blanch, Francisco Arenzana, Tota Alba, Mercedes Barranco, José Morales, Luis Morris, Joaquín Pamplona, Gregorio Alonso, Félix Navarro, Maite Manzzini, José Luis Lizalde, Valentín Tornos, Pepín Salvador, José Truchado, Emilio Alonso, Horacio Norton, Fernando Marín, Antonio Gandía, Juan Lizárraga, María Luisa Merlo, Heraclio Niz Mesa ("Pollo de Arrecife"). 

Sinopsis: Luisa y Roberto viven una bonita historia de amor que no está exenta de secretos. Sin embargo, durante una despedida de soltero en el cabaret El Molino Verde, la verdad de ambos sale a la luz. Roberto descubre que ella trabaja como cerillera y cantante en el local; Luisa se entera de que él está prometido a otra mujer. 


Ya comentamos en la ficha de Nuestras locas tías en los mares del Sur (Rolf Olsen, 1964) que en el año 1963 tuvo lugar en España el estreno de Con faldas y a lo loco (Billy Wilder, 1959), la cual fue duramente censurada por el Estado. Para los censores, la película era excesivamente provocadora y afirmaban que hacía propaganda de la homosexualidad. Por ello, hasta la muerte de Franco, fue proyectada con numerosos cortes de metraje y sin su famoso final. 

Probablemente, con la creación de la comedia musical Más bonita que ninguna se trató por primera vez la cuestión del travestismo en el cine español. Pero, ¿cómo se las ingeniaron los autores para poder pasar la censura? Tal vez, el truco estuvo en la manera de plantear el argumento del film. 

Tras la ruptura de la pareja, a Luisa tan solo se le ocurre una manera de poder recuperar a Roberto y, de paso, salvaguardar su honor y esta es disfrazarse de su nuevo alter ego, su hermano Luisito. Así, de cara a las autoridades franquistas no se estaba transgrediendo ninguna ley, ya que la actuación de la protagonista estaría totalmente justificada. Se transforma en hombre por amor y para proteger su reputación femenina, dos ideas muy acordes a la conservadora moralidad de la época. 

Fuera una artimañana o no, lo cierto es que la película superó la censura y tuvo un gran éxito de taquilla. Así, según el Boletín del Instituto Nacional de Cinematografía, fue el cuarto film que más recaudó a inicios del año 1966 (El Eco de Canarias, 29 de mayo de 1966, p. 5). Y es que el gran reclamo de Más bonita que ninguna fue el protagonismo estelar de la artista Rocío Dúrcal, quien a lo largo del metraje cambia constantemente de rol femenino al masculino y viceversa. 

Como ya ocurría en otros países con otros artistas, la joven madrileña se vio inmersa en el espectáculo cinematográfico como una vía promocional de sus dotes musicales. Y, de este modo, bajo la dirección del cineasta argentino Luis César Amadori, se preparó el rodaje de dos películas en el archipiélago canario: Más bonita que ninguna Acompáñame. Esta última comenzó a rodarse al año siguiente en la isla de Tenerife. 

En cuanto a la primera, contó con unas breves escenas filmadas entre Gran Canaria y Lanzarote. De la isla grancanaria apenas se distinguen los escenarios del Aeropuerto de Gando, las carreteras de Telde, el antiguo Túnel de la Laja y el Puerto de la Luz. Aquí, Dúrcal coge un barco de la compañía Transmediterránea para zarpar hacia Lanzarote, el espacio que mayor importancia tuvo en la película. 

En esta isla, la joven tendrá como guía a una figura popular de la lucha canaria, Heraclio Niz Mesa ("Pollo de Arrecife"), conocido por aparecer habitualmente como actor secundario en filmaciones foráneas se han hecho en Canarias. Juntos recorrieron los alrededores del Charco de Clicos (El Golfo, Yaiza) y andaron a través del volcánico campo de las Montañas del Fuego (Yaiza y Tinajo). Actualmente, este espacio está declarado Monumento Natural y se encuentra inserto en el Parque Nacional de Timanfaya.

Pocos meses después de finalizar el rodaje, la película fue estrenada en Madrid el 21 de junio de 1965. Mientras, el estreno insular se produjo el 2 de marzo de 1966 en el Royal Victoria de Santa Cruz de Tenerife y el 2 de junio en el Cine Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria. Consciente del éxito que estaba por venir, el Cuyás hizo coincidir la primera proyección de la cinta con la reapertura del Cine tras estar cerrado por reformas durante un tiempo.