La UFA y la FOX aterrizan en Canarias

1929-1939

A finales de los años 20 y durante la década de los 30, Canarias fue testigo de la llegada de dos productoras internacionales de gran prestigio: la alemana UFA y la estadounidense FOX.

En el caso de la primera, la isla sirvió a la famosa productora como plató de rodaje de una serie de largometrajes. Atraídos por las posibilidades del exotismo que el medio natural ofrecía, utilizaron las Islas para rodar películas con historias ambientadas en lugares remotos. Es el caso de Si algún día das tu corazón que se rodó entre Tenerife y Gran Canaria en 1929 y que sitúa la línea argumental en Sumatra. También se rodaron en Tenerife La llamada de la patria (1934) de Paul Wagener, Los cuatro últimos de Santa Cruz (1935) de Karl Ritter o La Habanera (1935), dirigida por el famoso cineasta alemán Douglas Sirk.

Por otro lado, hay que destacar en esta década los rodajes de los kulturfilm, un género documental típicamente alemán que agrupa distintas modalidades: películas industriales, de expediciones, de viajes, publicitarias, etc. Se trataban de películas educativas y de investigación científica y etnográfica que mostraban el mundo a través de viajes y expediciones. Su finalidad era la de instruir a la nación alemana en distintos campos como la ciencia, el arte, la cultura, la geografía y mostrar un retrato del resto de pueblos del mundo y sus relaciones con Alemania.

En estas películas se pueden ver los puertos canarios como última parada europea de los viajes que van desde Europa hasta Sudamérica o Sudáfrica. En ellas se aprovechaba para mostrar panorámicas de los paisajes, los modos de vida, la orografía, la flora y fauna, la agricultura y las costumbres de Canarias. En el caso de Gran Canaria, es común que se repitan las visitas al poblado locero de La Atalaya de Santa Brígida o a las plantaciones de plátanos. Algunos ejemplos significativos son Islas Afortunadas del Atlántico (1933), Viaje a Iguazú (1933) o F.P.1. se hace realidad (1934), los dos últimos de la UFA.

Por otro lado, en 1933 desembarcó en Canarias la famosa productora estadounidense Fox Film Corporation para rodar escenas de su serie documental de viajes Alfombras Mágicas de Movietone. Como resultado se crearon dos capítulos, uno dedicado a las costumbres y paisajes de Tenerife titulado Las Islas Venturosas y otro dedicado a Gran Canaria bajo el título Un día en Gran Canaria, con vistas de Las Canteras, del puerto y escenas del folklore y los modos de vida de los grancanarios. Según los diarios de la época, aunque en los documentales no se enseñaba nada nuevo, la fotografía y la calidad de imagen de las películas era sobresaliente.

Este buen sabor de boca no duró mucho, pues un año más tarde se estrenó el polémico largometraje Grand Canary (Irving Cummings, 1934) una película cuyo argumento sitúa la acción en Canarias pero que se rodó íntegramente en los estudios de Hollywood. La mayor crítica a la película se debió a la imagen tan negativa que mostraba sobre Canarias y el efecto que podría tener sobre el turismo.

En ella se cuenta la historia de unos pasajeros ingleses que al llegar a las Islas Canarias son recibidos por una población moribunda y enferma de fiebre amarilla, ataviada de forma harapienta y que deambula entre calles sucias y estrechas. Por otro lado, también se falta a la veracidad geográfica, pues en el largo se confunde constantemente Gran Canaria con Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria con Santa Cruz encontrándose incluso letreros con el nombre de "Santa Cruz de Las Palmas".