Tierras paradisíacas, mundos hostiles

1960-1969

En los años 60 tiene lugar una explosión de música, luz y color en los rodajes realizados en Canarias. El número de películas filmadas aumentó considerablemente, coincidiendo con los primeros impulsos del llamado turismo de Sol y playas. Asimismo, como ya venía ocurriendo en Hollywood desde los años 50, se ponen de moda los musicales y las comedias exóticas.

Gran Canaria sigue siendo el punto de rodaje más habitual durante la primera mitad de esta década, convirtiéndose en un remoto escenario paradisiaco para películas cómicas como la coproducción autriacoalemana Nuestras locas tías en los Mares del Sur (Rolf Olsen, 1964), la germana Si te bañas en Tenerife (Helmuth M. Backhaus, 1964) o el film estadounidense y español Las blancas salvajes (Gregg C. Tallas, 1967).

Y no, no lo hemos escrito mal. Por alguna extraña equivocación, Si te bañas en Tenerife refleja en su título que el argumento de la película se desarrolla en esta isla pero, en realidad, fue rodada íntegramente en Gran Canaria. Y es que la asociación entre el espacio geográfico y la trama de los rodajes no siempre coincidía y como en la década anterior, Canarias era comúnmente transformada en una remota isla perdida en el océano o en localizaciones africanas y latinoamericanas.

Hemos comentado que el musical fue uno de los géneros cinematográficos estrella. Por aquellos años, se puso de moda utilizar un rostro reconocido del panorama musical como reclamo de las películas, tal y como habían hecho en otros países con celebridades como Frank Sinatra, Elvis o Los Beatles.

Las producciones españolas fueron las que más explotaron este recurso en Canarias y así, nos encontramos con filmaciones como Más bonita que ninguna (1965) y Acompáñame (1966), ambas dirigidas por Luis César Amadori y protagonizadas por la popular Rocío Dúrcal. Éxito más discreto tuvo Escala en Tenerife (León Klimovsky, 1964), en la cual emplearon como principal atracción al Dúo Dinámico. Aunque sin duda, el que más éxito cosechó no fue un musical español. La película británica Días maravillosos (Sidney, J. Furie, 1964) fue todo un evento en Gran Canaria, ya que en su rodaje destacó el protagonismo del grupo formado por el cantante Cliff Richard y el cuartero The Shadows.

En otras ocasiones, la fisonomía isleña se transformará en paisajes hostiles y áridos para dar cabida a rodajes de films pioneros en las Islas. De este modo, surgió el primer peplum con la coproducción italiana y francesa Ulises contra Hércules (Mario Caiano, 1962); el primer western con la austriacoalemana El sheriff implacable (Rolf Olsen, 1964); o la primera película de ciencia ficción gracias a una coproducción italiana, española y alemana, Órbita Mortal (Primo Zeglio, 1967). 

Superada la mitad de los 60, se producen cambios con respecto a las localizaciones de las filmaciones, beneficiando esto a las islas de Tenerife y Lanzarote. En la primera ya se habían producido algunas películas ya mencionadas (Escala en Tenerife, Acompáñame, Ulises contra Hércules, Órbita mortal) y en Lanzarote se habían filmado algunas escenas de Más bonita que ninguna. Sin embargo, hubo una producción que destacó por encima de todas: Hace un millón de años (Don Chaffey, 1966). 

La conocida productora Hammer Films utilizó los áridos y volcánicos paisajes de las Cañadas del Teide y Timanfaya para situar la acción de esta fantasía prehistórica, la cual convirtió a la actriz Raquel Welch en una de las más admiradas de Hollywood. En 1968, la Hammer volvió a repertir experiencia con Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (Val Guest, 1970), eligiendo esta vez como plató a Gran Canaria y Fuerteventura. Con ello, la isla majorera se estrenaba por primera vez como lugar de filmación de una película internacional.

Estos films anglosajones despertaron sobremanera el interés por acudir al Archipiélago a rodar, sucediéndose ejemplos muy destacados. En Gran Canaria, se pudo contar con la presencia del famoso actor Toshiro Mifune para el rodaje de la japonesa 10.000 millas de borrasca (Jun Fukuda, 1966).

Mientras, entre 1968 y 1969 Lanzarote tuvo un vertiginoso ritmo de producciones, todos ellos hitos del cine creado en las Islas. Al film castellano El perfil de Satanás (Juan Logar, 1969) se le supone el primero de terror en Canarias. Tras esto, la famosa actriz Rita Hayworth intervenía en La route de Salina (Georges Lautner, 1970) y el reputado director Werner Herzog rodaba seguidamente dos películas: También los enanos empezaron pequeños (1970) y Fata Morgana (1971).